Una tarde, recibo un pedido de interconsulta para pasar a conocer a una paciente internada que estaba por ser intervenida quirúrgicamente al día siguiente, y que se encontraba muy angustiada.
Iban a amputarle parte de su pierna izquierda.
Las cartas quedaron echadas sobre la mesa en ese primer encuentro. Poco quedó sin decir aunque mucho por transitar:
“¿Por qué con treinta y cuatro años tengo que pasar por esto?”
“Me pregunto cómo será de ahora en más el hecho de vestirme, volver a ponerme un jean.»
«¿Cómo volveré a sentirme al momento de la intimidad con mi esposo?”
Pero especialmente cómo hago para explicarle a mi hijito que mamá se fue a internar para que le aliviaran el dolor que tenía y que vuelvo a casa sin una pierna. ¿Cómo se hace para decir algo así? ¿Podrá entenderlo? ¿Por qué siendo tan chiquito tiene que vivir esto?”
Claramente un trabajo de duelo asomaba.
Desde la angustia que la inundaba ya empezaba a pensarse con su nueva imagen corporal. Distinta. Faltante.
Ella asociaba su estado de angustia a la forma en la que recientemente los médicos le habían comunicado que la amputarían, sintiéndose excluida de dicha decisión.
Habló de su familia. Comentó a qué se dedicaba. Y también dijo:
“Soy una persona a la que le cuesta tomar la palabra para hablar de sí misma.»
«Tampoco paro un minuto. Soy de hacer, hacer, y hacer.”
¿Cómo podría seguir “haciendo” en este nuevo contexto?
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Con esta paciente no continuamos trabajando una vez externada.
Pero ella tenía un gran desafío por delante.

2 comentarios
Romina · 29 junio, 2021 a las 2:24 am
Me parece más que interesante la pregunta, abierta… una respuesta a construir. Un proceso. Gracias Eugenia!
HERNAN CARRANZA · 22 julio, 2021 a las 11:11 pm
A mi parecer es la humanidad de esta joven mujer, que grita el dolor de su impotencia. Corrió siempre sin poder detenerse a pensar en ella, en su realidad, en su próxima etapa, previsible o no. El Gran Problema del Hombre Contemporáneo…. correr… hacer, hacer y hacer…. yo me pregunto con esta experiencia…. que es HACER?… Quizá debiera comenzar por HACERME . Leyendo el diario del Lunes le doy gracias a esta joven por, sin querer, reposicionar mi pensamiento, la dirección, la mirada…
Gracias Eugenia..!!